lunes, 7 de septiembre de 2015

Actividades extraescolares y estrés infantil

Demasiadas actividades extraescolares pueden generar estrés en los niños


 La vuelta al colegio va unida al inicio de distintas actividades extraescolares. El reto más difícil que se plantea a los padres es la elección de esas actividades.

Muchas veces pensamos que lo mejor que puede tener el niño es un día entero ocupado con deberes y otras actividades. Les apuntamos a actividades que nosotros mismos elegimos sin tener en cuenta su punto de vista, de tal manera que aquello que en un principio era extraescolar ( es decir, en cierta medida pierde connotación de obligación), pasa a convertirse en una obligación más. Lejos de motivar al niño para mantener la actividad, que la disfrute y aprenda de ella, lo que hacemos es generarle más estrés.

Si lo comparamos con el día a día de un adulto también podemos encontrar similitudes. ¿Cuántas veces a lo largo del año al abrir la agenda y ver el número de cosas que tenemos que hacer a lo largo de la semana no nos angustiamos y sentimos ansiedad? ¿Cuántas veces no nos gustaría llegar a casa y tener tiempo para hacer lo que queramos hacer realmente (ver una serie, leer, escuchar música...)? ¿Cuántas veces no perdemos el control de las situaciones por el nivel de vida que llevamos? Entonces... si nosotros como adultos muchas veces nos vemos desbordados por las demandas externas... ¿Los niños serán capaces de gestionarse correctamente? Ellos también necesitan su tiempo para jugar y distraerse. Y a veces están tan sobrecargados que no encuentran ese tiempo o simplemente tampoco disfrutan con él.

Hoy en día el número de niños con problemas de ansiedad y síntomas depresivos está en aumento. Uno de los factores influyentes es el estrés, las demandas externas a las que se encuentran sometidos y a las que no saben cómo hacer frente.

Debemos tener en cuenta al niño en la elección de actividades extraescolares. Si queremos que haga deporte, que sea él quien elija la opción que prefiera. Mientras haga deporte, qué importa si es fúltbol, baloncesto o gimnasia rítmica...

Ayudar y favorecer su toma de decisiones presentándole varias alternativas puede fomentar su motivación y su seguridad.

Al fin y al cabo debemos buscar en estas actividades un sentido distinto al escolar. Si el niño está motivado y se divierte con ellas, él mismo pasará a incorporarlas en su rutina a lo largo de los años.
(Psicólogos ansiedad Oviedo).


"Se puede descubrir más cosas de una persona en una hora de juego, que en un año de conversación." (Platón)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

¿Qué significa Septiembre?








El mes de Septiembre supone la vuelta a la rutina, los horarios y la organización



Al igual que Enero supone el inicio de un nuevo año, nuevos propósitos y nuevas metas, septiembre supone la vuelta a la rutina. Por este motivo aprovechamos para hacer planes y para marcar nuevos objetivos. Solemos poner como punto de partida el mes de Septiembre porque desde pequeños aprendimos que este mes marcaba el inicio del curso escolar y ésto significaba incorporar a nuestra rutina nuevos hábitos.  Además supone la ruptura con tres meses de verano en los que los horarios, la rutina y la organización desaparecen. Tanto nuestro cuerpo como nuestra mente necesitan volver a ellos y romper con el sentimiento de culpa que pueden generar los excesos cometidos en vacaciones.
Elegir un mes específico y no otro puede servirnos de motivación, puede servirnos de aliciente para poner en práctica lo que ya teníamos pensado. No por ser Septiembre sino por ser la época en la que nosotros mismos nos vemos con las suficientes ganas e ilusión para iniciar algo.
Este planteamiento debemos tenerlo en cuenta tanto si queremos introducir un nuevo hábito como si queremos "desaprender" otro. Aunque ambas opciones son difíciles, lo más probable es que dejar de lado un hábito que ya formaba parte de nuestra vida, resulte más complicado, sobre todo si hablamos de alguna adicción (Ej: dejar de fumar). Debemos tener en cuenta que empezar una nueva actividad siempre nos ilusiona más sobre todo si poco a poco vamos consiguiendo lo que queremos.
En cualquier caso, no debemos buscar un efecto inmediato ni establecer muchas metas a la vez. Llegar a conseguir una meta concreta supone un proceso y ese proceso requiere tiempo, sacrificio y constancia. Con ello mejoraremos también nuestra autoestima y llegaremos a conocer y poner en práctica nuevas actividades, experimentaremos nuevas emociones, que nos ayudarán a llevar la rutina de la mejor manera posible.