martes, 12 de abril de 2016

Sentimiento de soledad, depresión y ansiedad





El sentimiento de vacío y soledad son síntomas característicos de una alteración del ánimo.




La soledad es un sentimiento muy habitual en la sociedad y el mundo occidental. No es un sentimiento ligado a una edad concreta sino que puede manifestarse desde la infancia hasta la vejez.

Una persona que tenga este sentimiento no tiene por qué estarlo realmente. Normalmente son personas que tienen un círculo social amplio, pero que no se encuentran a gusto en él, porque tienen la sensación de no encajar con ninguna de las personas que les rodea.

"Varios estudios han demostrado que más de una de cada tres personas en el mundo occidental se encuentra sola habitualmente o con frecuencia".

Las personas que se sienten habitualmente solas tienden a buscar nuevas relaciones sociales por la necesidad que tienen de encajar con alguien. Pero si este sentimiento se mantiene en el tiempo, las personas pasan al extremo contrario: se retraen y se aislan. No sería extraño que en este sentido la persona desencadene alguna patología relacionada con el ánimo y un nivel de ansiedad elevado.  De hecho, un síntoma muy característico en la depresión es ese sentimiento de soledad y de vacío.

Una persona que esté pasando por esta situación se muestra triste, irascible e irritable. Lejos de juzgar a esta persona, desde fuera, debemos interpretar sus actitudes y comportamiento como una llamada para brindarle ayuda.

Las personas que tienden al aislamiento en estas situaciones aumentan también la probabilidad de aumentar ciertas conductas impulsivas, como el aumento en la ingesta de comida o el consumo de alcohol y otras sustancias para sentirse bien.

Por otro lado, las redes sociales favorecen también que estas personas se aíslen aún más. Si imaginamos una persona que deja se salir con sus amigos y amigas porque tiene la sensación de no encajar con ellos/as, y empieza a generar relaciones virtuales con personas con las que tiene cosas común, tenderá a recurrir a la red social para relacionarse, ya que así vence sentimientos negativos que le puede generar la relación real: soledad, tristeza, culpa, vergüenza, ansiedad etc. Esta persona tenderá cada vez más a evitar la relación social cara a cara, ya que así se siente aliviada al vencer los sentimientos negativos que le produce dicha situación, sin darse cuenta de que por esta vía sigue manteniendo su problema. Paralelamente, podría surgir una obsesión e incluso adicción por el uso de la tecnología y las redes sociales. Con ello no estamos diciendo que las redes sociales sean negativas, siempre que se utilicen con control y con un objetivo lejano a evitar un sentimiento negativo o el afrontamiento de un problema.




Psicólogos Oviedo. Depresión.







martes, 29 de marzo de 2016

Investigaciones sobre trastornos de alimentación








Los trastornos de alimentación se asocian a alteraciones del ánimo y otras patologías


La anorexia nerviosa es un trastorno de alimentación que se caracteriza por un bajo peso corporal, una imagen corporal distorsionada, amenorrea (ausencia de tres periodos menstruales consecutivos), y un intenso miedo a engordar.

Como comportamientos anoréxicos podemos encontrar dos tipos:
  • Restrictivo: la persona cada vez restringe más los alimentos que ingiere, principalmente si hablamos de carbohidratos y grasas.
  • Bulímico: la persona utiliza después de los atracones cualquier tipo de conducta purgativa, desde el vómito a laxantes y otros purgantes (medicamentos que con sus efectos químicos ayudan a estimular el contenido intestinal).

"La anorexia nerviosa se suele asociar más a la etapa de la adolescencia, sin embargo, el número de mujeres que sufren anorexia a edades más avanazadas ( entre los 30 y los 50 años), va en aumento.
La Universidad de Carolina del Norte, en EEUU, ha llevado a cabo una investigación acerca de la existencia de anorexia nerviosa en mujeres de 50 años y ha concluído que "el 13% de las estadounidenses mayores de 50 años sufre algún tipo de trastorno alimentario".

También se ha ido observando cómo las mujeres que sufren algún tipo de trastorno de alimentación entre los 40 y los 50 años, tardan más en superarla. En este sentido, "una investigación llevada a cabo por el Hospital Universitario La Paz, concluyó que " las mujeres adultas tardan una media de 5 a 10 años en superar o recuperarse de un trastorno de alimentación".

Existen algunos factores comunes en mujeres con problemas de alimentación en adolescentes y adultas, por ejemplo: inseguridad, baja autoestima, dependencia, perfeccionismo, carácter obsesivo y rígido, introversión, tendencia al aislamiento, cambios de humor, aumento de irritabilidad, ánimo depresivo, ansiedad, entre otros.



Psicólogos Oviedo. Trastornos de alimentación.