martes, 30 de octubre de 2018

Apego e inteligencia emocional: experimento de Edward Tronick


La interacción comunicativa de los bebés con los cuidadores favorece su desarrollo emocional





"El juego del rostro inmóvil, experimento de Edward Tronick demuestra la importancia que tiene en los bebés la comunicación con sus cuidadores principales.

Los bebés, desde los tres meses, intentan comunicarse y obtener respuesta ante sus demandas. Se comprobó que cuando los bebés no recibían respuesta por parte de sus cuidadores, intentaban hasta cuatro estrategias distintas para llamar su atención: levantar los brazos, sonreír, llorar, gritar...

Tronick, en una de las fases del experimento pidió a las madres que fingieran estar tristes ante los bebés. La reacción de los pequeños fue negativa, mostrándose poco comunicativos y reservados.
Es más, se comprobó que si una de las figuras principales sufría depresión y el bebé no recibía estimulación, éste tenderá a imitar tristeza, escasa energía, compromiso, ira e irritabilidad. (Síntomas depresivos similares a los de la figura principal).

Con este experimento también se refleja la importancia de la comunicación y la inteligencia emocional de los niños, desde que son pequeños."




https://www.youtube.com/watch?v=NVLm9LRDipk




jueves, 18 de octubre de 2018

Autoestima y relaciones sociales


Tener una buena autoestima y saber reconocer cualidades y defectos en uno mismo puede mejorar nuestras relaciones sociales.

La baja autoestima muchas veces está relacionada con el fracaso de las relaciones sociales motivado por algunos comportamientos de estas personas. Por ejemplo:

  • La baja autoestima hace que las personas se tomen la cosas demasiado a pecho.  Imaginemos que un compañero de trabajo recibe una recompensa por parte del jefe, pero nosotros no. Automáticamente una persona con baja autoestima se cuestionará su valía como profesional, exaltando todos sus defectos y justificando así el por qué el o ella no ha recibido ningún tipo de recompensa.

  • Las personas con baja autoestima sienten celos por los logros de las otras personas, lo que aumenta en mayor grado el nivel de frustración y malestar. Esto ocurre normalmente porque no valoramos nuestras fortalezas y tendemos a compararnos constantemente con los demás
  • La baja autoestima hace que las personas dependan del refuerzo positivo de los demás, ya que sino ellas mismas no se valoran. Es un grave error, ya que nadie tiene por qué estar valorándonos continuamente desde fuera y sentirnos mal si esto no ocurre.

  • Ser víctima constante y ponerse siempre en lo peor. Son personas que utilizan el "victimismo" como manera de relacionarse, proyectando siempre que su problema es siempre peor y que nunca consiguen estar bien del todo. En un primer momento, el entorno cercano sí prestará más atención a las persona, pero a medio y largo plazo acabarán alejándose.


En definitiva, muchas veces los comportamientos de las personas con baja autoestima alejan a las personas de su entorno, a pesar de que con esta manera de actuar sólo demandan recibir atención, consiguen el efecto contrario.