lunes, 25 de mayo de 2015

Celos en relaciones de pareja

Los celos son un problema que afecta a las relaciones de pareja


Uno de los problemas que más afectan a las relaciones de pareja son los celos. Entre los adolescentes es habitual pensar que los celos demuestran que importamos a nuestra pareja. ¿Por qué ocurre ésto? Un estudio sobre violencia de género ha concluído que "el 73,3% de los adolescentes españoles han recibido alguna vez de un adulto el mensaje de que los celos son una expresión de amor".

Además, puede ocurrir que los celos "normales" sobrepasen el límite de la normalidad y lleguen a convertirse en patológicos. Los celos patológicos son recurrentes, obsesivos y normalmente infundados y se relacionan con la desconfianza y la necesidad de control.  Si a un adolescente le transmitimos el mensaje anterior y le enseñamos a actuar y comportarse de esta manera en las relaciones, éste acabará sobrepasando ese límite con mayor probabilidad.

¿Cuáles son los síntomas que puede presentar una persona que siente celos patológicos?
  • Imaginar constantemente que su pareja está con otra persona
  • Ser dependiente de la pareja por  necesidad de control y el miedo a estar solo
  • Analizar todos los comportamientos de la otra persona para confirmar/desmentir sus pensamientos
  • Sentir ansiedad si su pareja tiene algún evento social en el que no va a estar presente
  • Control excesivo hacia la pareja: llamadas, mensajes constantes...

Existen una serie de factores previos que pueden disparar estos celos. Entre ellos se encuentran:
  • Inseguridad personal
  • Baja autoestima
  • Miedo a estar sólo/a
  • Aprendizaje (que exista un problema similar en la relación de los progenitores)
  • Experiencias pasadas
Las consecuencias que se derivan de los celos patológicos son totalmente negativas, tanto para la persona que los está viviendo (conocedora de la irracionalidad de sus ideas obsesivas), como para la otra persona y la relación de pareja.

No debemos olvidar que transmitir que los celos son normales hace que los adolescentes aprendan a incluir el control en sus relaciones, siendo éste un antecedente a la violencia de género.
 

jueves, 21 de mayo de 2015

Incertidumbre y ansiedad


Aceptar la incertidumbre como forma de manejar la ansiedad

Cuando creemos que tenemos todo bajo control nuestras preocupaciones disminuyen y nos sentimos más seguros de nosotros mismos. Procuramos que todos nuestros planes y nuestras metas se cumplan y nos sentimos mal si los resultados no son los esperados.

Aunque en muchos momentos es bueno tener un plan alternativo, no debemos empeñarnos en seguirlo a rajatabla para conseguir nuestro objetivo. Debemos moldearlo si surgen imprevistos, ya que si luchamos contra ellos sentiremos mayor angustia y ansiedad, porque están fuera de nuestro control.

 Ante la incertidumbre podemos tomar diferentes actitudes: ir en contra de lo que ocurre, resignarnos, o bien,la aceptamos. Si elegimos la primera actitud, acabaremos agotados.  Por lo tanto,la mejor manera de vivir la incertidumbre es aceptarla. Así reconocemos lo que sentimos y reconocemos que no existen respuestas para nuestras interminables dudas y pensamientos . Aceptar nos enseña a vivir sin angustia lo que va o no va a suceder.

Cuando estamos preocupados anticipamos cosas que puedan pasar o pensamos cómo debemos actuar en una situación determinada. Tendemos a dar mil vueltas, aunque no dependa de nosotros mismos. ¿Y qué conseguimos? Lo que ocurre es que aumentamos el nivel de ansiedad. Alcanzados ciertos niveles,  las preocuapaciones y pensamientos anticipatorios ganan fuerza y resultan más difíciles de controlar. Y el resultado final es que  nos quedamos inmersos en ellos y no avanzamos. Perdemos el control sobre nosotros mismos, nos sentimos más tristes, más nerviosos, con el ánimo más bajo. Y si ya resulta difícil controlar los pensamientos y las emociones que están en uno mismo, ¿Cómo vamos a ser capaces de controlar la incertidumbre?

Intentar conseguir la espera activa sin sentir angustia, ansiedad o una emoción negativa es el objetivo que nos debemos proponer para evitar que la situación nos desborde. (Psicólogos Oviedo)