miércoles, 30 de diciembre de 2015

Nuevos propósitos de año






Los nuevos propósitos de año tienen que ser personales para que se mantengan

 Con el inicio de un nuevo año, sentimos la necesidad de cambiar de vida, mejorarla o ponernos una serie de propósitos, que normalmente se repiten año tras año. Normalmente estos propósitos giran en torno a los mismos temas:dejar de fumar, dieta, deportes, idiomas, cursos… Pero ninguno de los años anteriores hemos cumplido con ninguno de nuestros propósitos, entonces nos los volvemos a proponer para el año siguiente. Y así volvemos a empezar de nuevo.

Solemos hacer estos propósitos tras una época en la que se ha alterado nuestra rutina, y que ya cansados, queremos recuperar. Entonces pensamos en qué queremos llegar a ser y cómo nos gustaría llegar a serlo, qué podríamos hacer para conseguirlo. En este momento empezamos a idealizar y a ponernos objetivos sin ser lo suficientemente realistas. Con ello nos referimos a que si no hemos hecho nunca deporte, no podemos pretender ir todos los días al gimnasio, debemos empezar por unas horas semanales. Si no nos ponemos metas u objetivos realistas, las probabilidades de abandonar son mayores.

La sociedad actual también marca de buena mano nuestros propósitos, lo que hace que si no estamos convencidos de llevarlos a cabo, los abandonemos primero. Una persona va a tener más probabilidades de seguir estudiando Inglés si realmente le gusta el idioma o si tiene alguna meta a corto plazo en el que resulte imprescindible, no porque está de moda su estudio.

En cualquier caso, aunque es totalmente positivo y necesario tener metas y nuevos propósitos, no debemos asociar simplemente los meses de Enero y Septiembre para llevarlos a cabo. Nunca es tarde. Y puede ser que la urgencia de llevarlo a cabo el 1 de Enero, fecha en la que aún no estamos del todo de vuelta a la rutina, acabe siendo contraproducente.

Los propósitos han de ser propios y personales, debemos empezarlos cuando estemos realmente convencidos , tengamos las ganas de llevarlos a cabo y las circunstancias nos lo perimitan. Además es importante que obtengamos resultados a corto plazo para que los sigamos manteniendo. Y muy importante, no ser impacientes con nosotros mismos. No querer pasar de la nada al todo y valorar cada pasito que consigamos o cada logro de la manera más positiva posible. Reconocer nuestro esfuerzo y valorar positivamente nuestro resultado, nos permitirá seguir con lo que queremos y no abandonar.


¡¡FELIZ AÑO!!



http://www.20minutos.es/noticia/2639403/0/expertos-colegio-psicologia-bizkaia-advierten-que-propositos-ano-nuevo-tienen-que-ser-alcanzables/




Psicólogos Oviedo

martes, 29 de diciembre de 2015

¿Cómo influyen algunos de nuestros hábitos en nuestro estado de ánimo?




La aliimentación saludable ayudar a regular nuestro estado de ánimo.



En la actualidad se considera la depresión como algo más que un problema psicológico. Existen algunos hábitos que mantenemos que pueden agravar los síntomas depresivos. Uno de ellos es la alimentación.

El funcionamiento de nuestro cerebro depende de la cantidad de glucosa que le administremos. Si la cantidad de glucosa es elevada, se producirá una supresión de la proteína BDNF, encargada de la actividad cerebral y de la neurogénesis (el crecimiento de las neuronas). Al  disminuir los  niveles de BDNF en la corteza frontal y temporal,  también se produce una alteración del estado de ánimo.

Existen distintos estudios en los que se ha probado que "la disminución de BNDF a lo largo del tiempo puede llegar a atrofiar el hipocampo y las estructuras límbicas". Son estructuras relacionadas con la memoria, la atención, las emociones y la conducta, entre otras de sus funciones.


¿Qué alimentos favorecen la alteración del estado de ánimo?
  • Alimentos con azúcares refinados y carbohidratos simples: bollería industrial, pasta, arroz...
  • Alimentos ricos en gluten: algunos estudios evidenciaron que "personas que mantenían una dierta rica en gluten en el 90% de los casos, habían aumentado sus síntomas depresivos".
 La alimentación y la práctica regular de ejercicio físico se considera fundamental para la mejora de nuestro estado de ánimo.

 Al igual que la alimentación, la depresión también tiene consecuencias en nuestro organismo. Un estudio realizado por la Universidad de Granada ha concluído que "las personas que padecen depresión tienen más probabilidades de sufirir enfermedades cardiovasculares y cáncer, por lo que se considera que la tasa de mortalidad también es más temprana en estas personas".
http://www.lne.es/vida-y-estilo/salud/expertos/2015/12/16/depresion-afecta-organismo/1856647.html