lunes, 3 de abril de 2017

Algunos miedos infantiles





El miedo a la oscuridad es un miedo evolutivo en niños de entre dos años y medio y seis años





Los miedos infantiles son miedos evolutivos y se consideran "normales" según la edad a la que nos enfrentemos. El estímulo por el que el niño siente miedo va cambiando según va madurando su sistema psicobiológico. Se consideran miedos desadaptativos aquellos miedos que generan una gran ansiedad en el niño, interfiriendo en su vida cotidiana. Normalmente se producen por una anticipación de las consecuencias negativas ante el estímulo temido.

Los factores que nos permiten distinguir entre la patología y la normalidad en los miedos infantiles son:


  • Edad del niño
  • Naturaleza del objeto temido y sus circunstancias
  • La intensidad, la frecuencia y el grado de interferencia en la vida cotidiana del niño.


Algunos ejemplos de miedos infantiles según la edad a la que nos enfrentemos:

Primera infancia: A partir de los seis meses:

  • Miedo a las alturas
  • Miedo a extraños y otras personas
  • Inicio de ansiedad por separación


Desde el año a dos años y medio aproximadamente: 

  • Miedo ante la separación de los padres
  • Miedo a pequeños animales
  • Miedo a algunos ruidos fuertes

Desde dos años y medio a seis años:

  • Miedo a los animales
  • Miedo a la oscuridad
  • Miedo a monstruos, fantasmas y personajes de ficción...
  • A lo largo de esta etapa, principalmente entre los 4 y 6 años puede aparecer el miedo a la muerte. Sin embargo, ellos mismos suelen entender el concepto de muerte como algo reversible y temporal.

Desde seis años a once años:

  • Miedo al mundo imaginario
  • Miedo a los accidentes
  • Miedo a los médicos
  • Miedo a la no aceptación e incluso a algún compañero
  • Miedo al fracaso escolar
  • Miedo a separación o divorcio de padres en casos de familias con ambiente hostil

Preadolescencia

  • Miedo al rechazo de iguales
  • Miedo ante amenaza de iguales
  • Miedo al fracaso escolar
  • Miedo al final de la etapa por los cambios en la imagen corporal

Adolescencia

  • Miedo por conflicto en las relaciones interpersonales
  • Miedo ante el rendimiento escolar
  • Miedo hacia la consecución de logros
  • Disminuye el miedo y la preocupación hacia la muerte y los riesgos que se puedan sufrir


El patrón familiar  es un factor primordial en los miedos infantiles.  Muchos miedos se aprenden por modelado, es decir, el aprendizaje que hace el niño a partir de la observación de una conducta en el adulto. 
Otros miedos pueden aparecer tras escuchar una información negativa y otros, por condicionamiento tras alguna experiencia negativa.

El abordaje que los padres hacen sobre los miedos es fundamental. Castigar, pegar o reñir a un niño/a que tiene miedo es contraproducente, pudiendo llegar a bloquearse y sentir más miedo si les reñimos o castigamos por ello, ya que aumenta su nivel de ansiedad. 




Psicólogos Oviedo. Miedos infantiles. Ansiedad infantil




viernes, 17 de marzo de 2017

Apoyo social como factor preventivo de las alteraciones del ánimo







La red de apoyo social ayuda a prevenir las alteraciones emocionales




Las investigaciones confirman que las personas que tienen una red social y familiar de apoyo ante determinadas situaciones tienden a ser más felices.
Es importante aclarar que muchas veces las personas sienten que no tienen ese apoyo, aunque en realidad sí que lo tienen. Esa sensación que tiene la persona de no tener una red (familiar y/o social) en la que apoyarse es la que realmente se debe evaluar, puesto que si una persona considera no tener ese apoyo, es posible que tenga un estado de ánimo depresivo.

En 2015, los datos de las investigaciones llevadas a cabo concluyen que:

- el 79% dice tener a alguien en quien apoyarse en caso de necesidad.

- En España sólo poco más del 4% de la población , no cuenta con nadie o no siente que tiene un red de apoyo.

Si nos centramos en la relación que pueda existir entre la red social y la depresión se conoce que " el apoyo social es muy importante en la evolución de la misma. Las personas que se sienten apoyadas tienen mejor pronóstico. La ausencia de la misma se relaciona con cronicidad en dicha patología".

La red de apoyo social además actúa como un factor preventivo en el desarrollo de la enfermedad.


La depresión se caracteriza por cambios bruscos de estado de ánimo en la persona , en el pensamiento y su comportamiento, que interfieren en el desempeño de la vida cotidiana de la persona.
Los síntomas más comunes en la depresión son:


  • Pérdida de interés por actividades, personas y cosas.
  • Disminución de la motivación
  • Tristeza, apatía y cansancio
  • Sentimiento de culpa
  • Pérdida de apetito
  • Percepción negativa sobre uno mismo y el entorno
  • Insomnio o hipersomnia
  • Sentimiento de soledad
  • Problemas de atención, memoria, concentración...






Psicólogos Oviedo. Depresión